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Recordando Santi Santamaria

Ayer vivimos una tarde muy especial: de nostalgia, de recuerdo y de homenaje a uno de los grandes de la cocina catalana: Santi Santamaria, colega y amigo, que en febrero hará tres años que nos dejó. El restaurante Caelis de Barcelona acogió una subasta de los objetos más emblemáticos de Can Fabes, el establecimiento que Santi tenía en Sant Celoni. La subasta tenía un objetivo claro, y me parece que entre todos lo supimos cumplir: que las piezas de la cocina de Santi Santamaria no mueran, que sigan teniendo una función creativa en otras cocinas y que mantengan vivos el recuerdo y la herencia del chef. Entre familia y amigos. Así fue el encuentro de ayer. No fallaron Joan Roca, Carles Abellan, Carles Gaig, Mey Hofmann, Jean Luc Figueras o Jean Luis Neichel, por apuntar sólo algunos de los nombres que pasaron por la subasta y se llevaron a casa algún lote. La subasta de ayer fue una muy buena manera de rendir un último homenaje a Santi y a un espacio, el Racó de Can Fabes, que para muchos de nosotros fue “la catedral”, todo un referente culinario.

Dosier de prensa de la subhasta (en catalán)

¡Los catalanes y el mejor aceite de oliva del mundo!

El pasado viernes me otorgaron, en Lleida, el premio Romanicó d’Or, un galardón que entrega cada año Agrolés de Actel Grup y que reconoce personas y entidades que trabajan y apuestan por una dieta mediterránea y equilibrada, con productos sanos y de calidad. Como buenos defensores de su tierra, los organizadores del premio valoran, y mucho, la importancia de la gastronomía en el territorio, con el aceite de oliva como uno de los productos esenciales. Como bien dijo el alcalde de Lleida, Àngel Ros, durante el acto, el aceite, nuestro aceite, supera la simple finalidad alimentaria y entra de lleno en el terreno de la cultura social. Fue un gran orgullo recibir este premio. Pero ya se lo dije a los organizadores. ¡Lo mío no tiene mérito! Yo lo único que hago cada día es divulgar y defender una verdad como una casa: que en Cataluña tenemos el mejor aceite virgen extra del mundo. ¡Y no hay nadie que me pueda hacer creer lo contrario! El acto de entrega de los premios tuvo lugar en la Seu Vella de Lleida. A mi lado, también recogieron el premio las doctoras María José Moltilva y Maria Paz Romero, por sus 18 años de trayectoria en proyectos de investigación que tienen el aceite de oliva como eje central. Además, el aceite Almagro de Ciudad Real recibió el premio Romanicó Esencia, al mejor aceite virgen extra de oliva arbequina. Muchas felicidades a todos... ¡y muchas gracias por la confianza!

Asesorando al Hotel Majestic

Cuando hace unos meses empezamos a trabajar con el Hotel Majestic de Barcelona, ofreciendo asesoramiento a los diferentes espacios gastronómicos del establecimiento, estábamos justo arrancando un proyecto que se anticipaba como muy entusiasmador. Así que de forma gradual comenzamos a trabajar con los desayunos del hotel, seguimos con la terrada de verano La Dolce Vitae y con la formación de equipos para eventos. Y, sin casi darnos cuenta, la semana pasada culminaron todos estos meses de trabajo con la presentación de la nueva etapa del gastrobar del Majestic, en la planta baja del hotel. Nuestra tarea aquí es muy clara: no se trata de cocinar, sino de asesorar y orientar los cracks que ya tienen los fogones del hotel: David Romero, jefe de cocina del Majestic, y Joan Cuesta, jefe de cocina del bar. Tenemos muy buena sintonía, y el proyecto es tan ilusionante y motivador que no pasa día que no tengamos ganas de más. Y todavía nos queda mucho camino para recorrer: el proyecto de asesoramiento se tiene que ir ampliando, poco a poco pero sin detenerse, a todas las otras parcelas gastronómicas del hotel. En febrero está previsto entrar al restaurante Petit Comité, de los mismos propietarios del hotel, donde la prioridad será ofrecer una cocina catalana de calidad en el corazón de Barcelona.

Dosier de prensa
Artículo en la revista Cuina

Actor por un día en la webserie Solisombra

Cuando me propusieron participar como actor en un capítulo de la webserie Solisombra, no me lo pensé dos veces. De hecho, sólo tenía que interpretar a un cocinero… Así que, si queréis ver el resultado, aquí tenéis el capítulo donde aparezco. Si queréis reíros con mi papelón lo podéis hacer a partir del minuto 6. Me lo pasé genial rodando con todo el equipo del proyecto. Detrás de Solisombra hay un equipo formado por gente básicamente de la comarca de Osona. La serie está protagonizada por los actores Pep Miràs y Albert Salarich, y dirigida por David Conill. Se rueda íntegramente en el bar El Café del Orfeó de Vic, donde Hansi (el barman) y Popescu (un asiduo del bar) viven todo de experiencias a raíz de la entrada en el establecimiento de todo tipo de personajes, interpretados a cada capítulo por actores como Abel Folk, Marina Comas o Joan Roura entre otros. El capítulo donde yo aparezco parte de la visita del consejero de Sanidad a un hospital cercano al bar de Hansi. Una manifestación contra los recortes obliga al consejero y su séquito a cerrarse en el bar, donde se viven todo tipo de situaciones peculiares. Para mí, además de ser una experiencia nueva y divertida, participar en Solisombra fue una manera más de implicarme en un proyecto liderado por gente de casa, con inquietud y ganas de hacer cosas nuevas y diferentes. Cuando me lo propusieron, lo tuve claro: no podía ni quería decir que no. Y, una vez hecho el rodaje y estrenado el capítulo, ¡no podría estar más orgulloso!

Acompañando los productos catalanes de calidad

Hace algunos días las cámaras de comercio de Lleida y Tàrrega me invitaron a intervenir en un encuentro internacional que tenía por objetivo mostrar a importadores estadounidenses y canadienses las virtudes de los productos catalanes. Se trata del Internacional Fine Food & Wine Business meeting, que tuvo lugar en Lleida y donde fue un placer participar. Quise explicarles que la esencia de mi cocina son siempre los productos catalanes de calidad. Es precisamente por eso que apuesto firmemente por la cocina de kilómetro cero bien entendida. Es decir, me apasiona tener el huerto al lado del restaurante y controlar de cerca los productos que acabarán pasando por la cocina y la mesa de Can Jubany. Pero al mismo tiempo no puedo entender esta cocina de proximidad si no va ligada a la alta calidad de sus productos. Hablando claro: si un producto de Km. cero es de la mejor calidad, me lo quedo. Pero si no es así, me iré a buscarlo en el Km. 1, el 2 o el 3, y así paulatinamente hasta dar con los ingredientes de calidad óptima. Y para encontrar lo que busco, nada mejor que el contacto directo con el productor, que además me permite conocer y aprender cada día un poco más sobre cada producto. Uno de los regalos que me hace mi trabajo es que me permite hacer de embajador de toda esta riqueza gastronómica que tenemos en Cataluña. Es un orgullo poder contar las maravillas que tenemos aquí cada vez que viajo, sea a Boston, Rusia o Singapur y, por supuesto, también es un honor poder hacerlo cuando recibimos visitantes en nuestra casa.

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